Faltan familias solidarias en Córdoba

Sólo 30 familias de nuestra capital están dispuestas a acoger en su hogar a menores bajo medidas excepcionales. Existen diversos motivos. Mirá los videos que analizan y explican la situación y el funcionamiento de las Familias de Acogimiento.

Por Florencia Herrera
@flor_herrerab

Las medidas excepcionales son aquellas que se adoptan cuando las niñas, niños y adolescentes estuvieran temporal o permanentemente privados de su medio familiar o cuyo interés superior exija que no permanezcan en ese medio.

Históricamente, en nuestro país, cuando un menor era separado de su hogar, la solución se sustentaba en el poder de coerción del Estado: institucionalización o judicialización del menor afectado.

Ahora bien, desde que en 2005 este esquema ha sido reemplazado, en el aspecto legislativo, por el Sistema de Protección Integral (que considera a la  niña, niño y adolescente como un sujeto activo de derechos), el desafío ha sido la elaboración de un plan  que se adecue a este nuevo sistema.

En este sentido, en nuestra ciudad, se lanzó el año pasado el programa “Familias para Familias”, mediante el cual, un menor bajo medida excepcional, es acogido por una familia seleccionada, por el menor tiempo posible, hasta que se resuelva su situación.

Los especialistas dicen que esta modalidad de acogimiento alternativo, es la respuesta más adecuada para la separación temporaria de un niño con su familia de origen. Sin embargo, actualmente sólo 30 familias cordobesas participan del programa.

Para Carolina Zemborain, responsable de “Familias para Familias”, el número insuficiente de participantes se debe, entre otras razones, a: la escasa difusión de programas de acogimiento, la confusión conceptual entre adopción y acogimiento, y el perfil psico-social que debe reunir la familia acogedora para ser seleccionada.

Acoger no es lo mismo que adoptar

Cuando se lanzó el programa “Familias para Familias”, la Subsecretaría recibía un promedio de entre 30 y 40 llamadas por día de personas interesadas. Esta cantidad hacía suponer que el programa sería todo un éxito. Sin embargo, la falta de información les jugó en contra. La mayoría de esas llamadas se efectuaban desde el desconocimiento: se confundía la oportunidad de acoger a un niño, con la posibilidad de adoptar. Y las familias que ingresan a este programa no tienen la posibilidad de adoptar al menor que reciben en su hogar (ver el “Perfil para familias de acogimiento”).

Esto se debe al trabajo en conjunto que se realiza con el área de “Revinculación familiar”. Verónica Salas, responsable del programa de revinculación, explica que el objetivo principal es que el niño pueda volver a vivir con su familia biológica, su familia extensa, o su familia comunitaria, en el menor tiempo posible. Y el rol de la familia de acogimiento, es cuidar del niño mientras se da el proceso de revinculación, sin tener expectativas de una posible adopción a futuro. Debido a esto, el interés de muchas familias desapareció.

La solidaridad en juego

Las familias acogedoras deben tener un sentido de solidaridad totalmente desinteresado. No reciben ningún tipo de remuneración económica por su participación. La única motivación debe ser la intención de brindarle al menor protección física, psicológica y social, proveerlos del bienestar integral al que tienen derecho.

Carolina Zemborain, explica que encontrar familias con este perfil es bastante difícil porque muchas veces, los intereses quienes acuden al programa son el de “llenar el vacío de los hijos que no pueden tener”, o que nunca pierden la esperanza final de la adopción.

La familia debe tener bien claro desde un principio que el proceso de revinculación se tiene que hacer, y tienen que tener una apertura para acompañar al niño durante este proceso.

Para que “Familias para Familias” funcione, el elemento clave es una solidaridad totalmente desprendida, fundada en el amor desinteresado por el otro. Pero hasta el momento, sólo 30 familias con este perfil se han animado a hacer propio el desafío de luchar por la protección integral de los menores en riesgo.

Mirá el video de cómo es el Proyecto de una Familia Sustituta

Mirá el Video-Análisis de Florencia Herrera

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“Ciudadanía sin compromiso”, un análisis de Vanesa Verna.

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